El Perú esta a punto de tomar una de las decisiones más importantes como país: elegir una nueva historia de gobierno. Son dos los partidos políticos como opciones. Uno es el partido “Perú Libre” representado por el señor Pedro Castillo y, el otro, “Fuerza Popular” representada por la señora Keiko Fujimori.

Pero este post no está dedicado a los candidatos pues lo que predomina son sus planes de gobierno completamente opuestos.

Lo primero que debemos saber es que al hablar de izquierda o derecha se está siendo usado incorrectamente para definir una ideología, pues la izquierda representa un mayor control e intervención en la sociedad considerándose progresistas; mientras la derecha representa una mayor libertad y mérito individual de la sociedad considerándose conservadores. Ciertamente, reflejar un solo pensamiento para diferentes aspectos es imposible. Por ejemplo, si estás de acuerdo con una mayor intervención en la salud pública tendrás una posición de izquierda, pero si estás de acuerdo con el libre mercado tendrás una posición de derecha. Entonces puedes ser de derecha o izquierda dependendiendo del ámbito de discusión: de poder, social o económico.

Entonces ¿Cómo definimos nuestra posición y qué posición tienen los dos partidos políticos enfrentados? Vamos a pedirle ayuda a Nolan…

El político estadunidense David Nolan nos grafica el panorama de ideologías políticas en un cuadrante. En un eje se refleja el aspecto económico y, en el otro, los aspectos sociales y de poder. En el aspecto económico la izquierda representa la igualdad de resultados, es decir, al tener una mayor intervención se enfoca en la colectividad e igualdad, eliminando las clases sociales así como la propiedad privada. Mientras la derecha representa la igualdad de oportunidades, es decir, al tener una menor intervención se enfoca en los individuos y la competencia mediante una libertad económica y la propiedad privada.

En el aspecto social el autoritarismo representa el mayor control de nuestro comportamiento y forma de pensar; mientras el liberalismo representa un control mínimo de nuestras acciones. Pues bien, puedes definir tu ubicación de acuerdo a tus ideas. Ahora ubiquemos a los dos partidos en la gráfica: “Fuerza Popular” se posicionaría con una idea de gobierno más conservador y liberal; mientras “Perú Libre” se posicionaría con una idea más totalitaria y social (todo esto basado en sus planes de gobierno). Mientras más extremas se vuelvan se podría llegar a las ideologías Facista y Comunista, donde ambos son probadamente nocivas para un país. 

Parece que la gráfica ideal se daría en un pensamiento más de centro donde se tenga algo de todo, aunque es imposible centrar las diferentes ideas de todas las personas. Así que pensar en izquierda y derecha da lo mismo si no se logra crear más oportunidades para salir adelante. Como dijo José Ortega y Gasset: “ser de izquierda es ser como derecha: una de las infinitas formas que tiene el hombre de ser imbécil”.

Aunque la izquierda y sus buenas intenciones representa la igualdad, su extremismo lleva a una desigualdad profunda ya que la distribución de la riqueza depende de los humanos y todos nuestros defectos. Ciertamente el paternalismo es un defecto humano hasta en el ámbito familiar. China y Venezuela son un ejemplo real y actual de esto.

Con todo esto es posible proyectar el futuro del Perú si se elige uno u otro modelo considerando que la práctica ideológica muy pocas veces se asimila a su teoría. Si “Fuerza Popular” gana, el cambio económico será casi imperceptible pues su posición ideológica en el país se mantiene en la última década donde ha generado muy buenos resultados económicos: un crecimiento del 5% al año, reducción de la pobreza en 30%, niveles de deuda baja y con reservas económicas de envidia. Sin embargo mantiene grandes problemas: la desigualdad de oportunidades, poca proyección y la alta informalidad del país en más del 70%. La corrupción no es un defecto exclusivo de la derecha pues la izquierda también la presenta. Así, si la derecha logra superar estos problemas podría ser un modelo exitoso con una economía liberal y con aspectos sociales de izquierda. 

Pero el problema más grande de este partido es el llamado “antifujimorismo” que no precisamente esta en desacuerdo con su plan de gobierno, si no, con las personas que representan ese partido y sus acciones en los últimos años. Es decir, la decisión pasa más por lo ético que por lo económico: “prefiero no saber que pasará con mi economía que ir en contra de mi moral”. Esta lógica pierde todo sentido si no se tienen mayores opciones.

Ahora veamos un futuro con el partido “Perú Libre”. Al traer un cambio radical de un modelo económico tradicional esto refleja sus efectos en dos palabras: incertidumbre y miedo. Al ser un gobierno con una gran intervención económica y social, con un aumento en los impuestos e igualando las clases sociales, se tratará más de quitar a los que tienen y dar a los que no, desincentivando la competencia. En otras palabras, dependeremos más de lo que nos da el Estado que de nuestro propio esfuerzo. El efecto económico es inmediato, una menor inversión privada obligaría a un mayor esfuerzo de inversión del Estado, aumentando su deuda interna, disminuyendo el valor del Sol, consumiendo nuestras reservas y cerrando el mercado hacia el mundo. Si le añadimos un fondo de pensiones público, combinando el efecto de la gran informalidad, finalmente el posible colapso sería inminente y se tendría solo una salida: cambiar la posición hacia un modelo más liberal ya que manteniendo el socialismo profundo llevará a convertirse en un comunismo; una película ya conocida en el mundo. Si piensan que el partido no tendrá el apoyo militar y ante cualquier cambio perjudicial su vacancia será un hecho pues están tomando muy a la ligera las acciones de un gobierno que mientras ocurre una crisis política nos seguiremos sumergiendo en la crisis actual y perdiendo tiempo de recuperación.

La tasa de éxito del comunismo en el mundo es del 0%. Los principales países ricos socialistas de hoy en día basan su éxito a sus modelos económicos liberales pasados y, que con la llegada del socialismo, han hecho crear sistemas de pensiones, seguridad, salud y educación de primer nivel pero a costa de altos impuestos, mayor intervención del estado y aumentando su deuda que poco a poco están teniendo efectos negativos para su economía. Pueden revisar la realidad de los países nórdicos o de Uruguay. 

Parece ser que la fórmula perfecta es una derecha económica y una izquierda social pero con poca intervención del Estado. Algo que “Perú Libre” está lejos de cumplir ya que su pensamiento es de extrema izquierda sin dar lugar a la derecha. Mientras “Fuerza Popular” tiene una mejor posición económica con la oportunidad de enmendar  los aspectos sociales y luchando contra su propio karma: la corrupción.

El partido que resulte ganador deberá llevar al país a un mejor camino sin necesidad de retroceder. Mantener el aspecto económico es lo ideal pero crear mayores oportunidades a las personas es esencial. Siempre recuerden el estudio de Joseph Stiglitz: “El 90% de los que nacen pobres mueren pobres por más esfuerzo que hagan; mientras el 90% de los que nacen ricos mueren ricos independientemente de que hagan o no mérito para ello”. Así que la reducción de la pobreza no depende de una ideología ultra social, si no, de las oportunidades que ofrezca un gobierno y la educación de las personas para tomarlas.

Así que ya puedes comparar entre el lápiz de un partido y el lápiz de Friedman, al final con el voto tú eliges cómo quieres vivir y quieres que vivan los demás en los próximos años. Así que toma una decisión ya que ser indeciso no ayuda en nada. 

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