“Suavizar el consumo en el tiempo ante fluctuaciones previstas de los ingresos” ¿Qué quisieron decir Friedman y Modigliani? – explicaron el concepto del ahorro –.

En el día mundial del ahorro es importante conocer su importancia y cómo lograrlo. La importancia toma relevancia con los datos de la Encuesta Nacional de Demanda de Servicios Financieros y Nivel de Cultura Financiera (ENDSF), donde mostró que el 60% de los peruanos ahorra voluntariamente, sea en dinero o en bienes, pero solo el 32% lo hace dentro del Sistema Financiero. Pero también muestra dos hechos interesantes, el primero es que el nivel educativo influye poco en el ahorrador peruano pues la proporción de ahorradores con educación superior no se distancia mucho al ahorrador sin educación; y lo segundo, es que increíblemente los jóvenes ahorradores de hasta 25 años son 25% menos que los adultos. Esto puede responder a las teorías del comportamiento financiero y sus sesgos estudiados por Kahneman y Thaler.

Otros datos recogidos de IPSOS, en su estudio del ahorro peruano en pandemia, demostró que el 80% consumió sus ahorros en pandemia y que el 90% lo gasta en imprevistos; además, comparten la idea de sentirse más seguros ahorrando en casa que en alguna institución financiera.

Esto nos lleva a continuar esforzándonos más en aumentar la bancarización y en conocer acerca de la educación financiera en el país y los beneficios que trae el ahorro. Aquí siete consejos:

  1. Cambia tu modelo de ahorro. Este no representa un sobrante después de tus gastos, si no, un porcentaje de tus ingresos en primera instancia. Destina al menos el 10% de tus ingresos para ahorrar.
  2. El ahorro sin objetivos es la “codicia”. Asígnales un destino a tus ahorros: destinado a emergencias o imprevistos, destinados para futuras compras o destinados para retornos futuros.
  3. Los ahorros destinados para retornos futuros se conocen como inversión, pues es una forma de ahorrar. Convertir tu dinero en propiedades como autos, casas, acciones o negocios, o inclusive intangibles como la educación, son considerados una forma de ahorro que, para ser convertidos nuevamente en efectivo, deben ser liquidados o explotados cuyo resultado puede ser mayor o menor al ahorro inicial.
  4. El dinero bajo el colchón pierde valor. Aunque nominalmente no cambian, su poder adquisitivo disminuye por la inflación. Por ello se recomienda ahorrar dentro de las instituciones financieras que pagan por tu dinero y con esto puede compensar, superar o al menos minimizar el costo de la inflación.
  5. Engáñate. Tu mente tiende a tomar atajos para tomar decisiones así que puedes engañarla abriendo al menos tres cuentas bancarias sin costo para ahorrar y destinar el dinero según tus objetivos. Esto permite que, al ver tu saldo corriente y sin mirar las de ahorro, puedas controlar tus compras impulsivas.
  6. La deuda es una herramienta. Utiliza la deuda cuando sea necesario y siempre que el retorno, económico o financiero, supere su costo.
  7. Haz tus flujos. La planificación permite predecir posibles escenarios de tu liquidez y con ello saber ahorrar, hasta cuánto gastar y cuándo invertir. Un tip: MisFinanzas.pe te facilita una plantilla de control financiero personal (MisFlujos).

El ahorro es un hábito que debemos adquirir con el tiempo pues es la única forma de enfrentar, con nuestros recursos, situaciones imprevistas. Ten en cuenta que los gastos innecesarios no existen pues cada persona debe manejar su dinero apostando siempre por su felicidad, siempre que no comprometa su liquidez, su historial de crédito y, más aún, sus ahorros preventivos.

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